Francisco Antonio de Zela es considerado uno de los "precursores de la independencia" del Perú, aunque su participación directa en la independencia fue breve y no tuvo éxito inmediato. Sin embargo, su esfuerzo valiente abrió el camino para otras figuras revolucionarias, como José de la Riva Agüero y Simón Bolívar. A pesar de su fracaso, su figura y su rebelión fueron recordadas como símbolos de resistencia, y hoy se le honra con monumentos y plazas en la ciudad de Tacna, así como en otras partes del país.
En 1921, a propósito del centenario de la independencia peruana, Zela fue finalmente reconocido como un héroe nacional. Su nombre se asocia a la lucha de los pueblos del sur del Perú por liberarse del dominio colonial español, y su historia resalta la importancia de las primeras manifestaciones de desobediencia y lucha por la autonomía.